Aquí aporto una pequeña y singular historia del Señor de los Vapores:
Corrían
los años 1960, 1961, 1962….y estudiaba en el “Liceo Fiscal del Puerto
de San Antonio”, allá en la subida de 21 de Mayo, por Avenida
Centenario… hoy este establecimiento se encuentra ubicado en Barrancas;
mi pupitre (de palo, con un hoyito para el tintero), estaba a un costado
de una ventana con “Perfecta vista al mar”, daba certeramente al Puerto
de San Antonio, donde veía atracar o zarpar numerosos vapores y
motonaves, las cuales dibujaba o pintaba, dependiendo la disponibilidad
de tiempo…(Es decir cuando la Sra. Marta JELDREZ , u otro profe no me
estaba mirando).Para que decir la de “Coscachos” que recibí , cada vez
que oía un pitazo o silbato de un vapor, y me distraía, para admirar
esas planchas de hierro, tiñendo los cielos del Puerto con oscuros
grises mezclados con un canoso velo de
humo, saliendo a borbotes de alargadas chimeneas.
Así
recuerdo con cariño al “Raulí” un carbonero, al “Tarapacá” un carguero,
al “Algarrobo”, que yace sepultado en algún molo, después de ser
desguazado víctima de un temporal.
Es
imposible, dejar de olvidar esas visiones, esos ruidos de locomotoras,
de ruidos provenientes de esas naves, esos olores a carbón a petróleo, a
sal y a mar….OH, de la Campana del Colegio.
En
muchas oportunidades..me perdía, es decir llegaba tarde a casa , con
la consiguiente preocupación de los padres, pero el caso era que uno de
mis mejores amigos, es Don Eduardo OLEA, quién era hijo del Gobernador
Marítimo del Puerto de San Antonio, (Eduardo siguió la Carrera de su
Padre y entre otros , llegó a ser Gobernador Marítimo del Puerto de
Coquimbo,).
Así con el pretecto o la chiva de estudiar en casa de los Olea, llegaba + tarde a casa.
Para
evitar sanciones posteriores, mi buen padre Don José TRAUB Krebs,
(Primer Presidente y fundador del Equipo de Fútbol San Antonio Unido)
nos llevaba a mi y a mi hermano Hans, casi todos los Domingos a caminar
desde Tejas Verdes, donde vivíamos (frente a Rocas de Santo Domingo)
hasta el Puerto, pasando a comer unas ricas empanadas fritas de queso,
en el Restaurant “La nave”, en Barrancas. Con el “Guatón Arancibia” Un
Gordo amigo de mi padre..un Señor muy generoso y simpático. Así
disfrutaba subiendo a los Barcos y perdiéndome en sus entrañas, para que
decir lo que pasaba cuando llegaba un Barco con Bandera Alemana:
Fiesta…y la casa se llenaba de “ Matrossen” marinos y capitanes
deutsches. También llegaba el”Reina del Mar” y el “Reina del Pacífico”.
Hoy serían como esos “Cruceros”
del Caribe
Y
así entre pintando y dibujando los vapores, llegó a nacer hoy en día
este humilde pintor, que recordará en sus telas el pasado glorioso de
esas moles, que flotaron por los mares y océanos del mundo.
Un abrazo y cariños.. sniff…, snif ..que lindo eran esos inocentes tiempos.
JT








